A veces parece mentira cómo pasa el tiempo, pero en diciembre de este 2018 se han cumplido 5 años desde que dejé mi trabajo y comencé a vivir viajando. Y no lo digo como si este tiempo hubiera pasado en un abrir y cerrar de ojos. Si no por todo lo contrario.

Estos 5 últimos años han estado llenos de… vida.

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5 años. Es el tiempo que ha pasado desde el 3 de diciembre de 2013. Ese día abandoné mi carrera profesional y mí acomodada vida en Estados Unidos, y me convertí en nómada, cumpliendo un sueño que se ha terminado asentando como un estilo de vida: Vivir para Viajar Estos 5 años, en los no he pasado más de 3 meses en un mismo lugar, han estado llenos de paisajes exóticos y cálidas playas tropicales; de experiencias inolvidables en las montañas y bajo el mar; de largas conversaciones, cerveza en mano al atardecer, con gente de todo tipo. Gente con la que a veces he compartido horas, o días, o incluso semanas… y gracias a quienes he podido crecer y aprender. Y he aprendido. Mucho. Sobre mí. Sobre lo que me gusta y sobre lo que no. Sobre lo que pienso y por qué lo pienso. Sobre lo que me mueve por dentro. Sobre lo importante que es vivir el momento. Y sobre el mundo. Sobre rincones y ciudades, que para mí, antes solo existían en los mapas. Sobre culturas tan diferentes de lejos, y tan cercanas al entrar en contacto con ellas. Sobre diferencias y similitudes. Sobre sonrisas y lágrimas. Sobre motivaciones y expectativas. Hace 5 años creía saber todo, y hoy sé que tengo todo por aprender. Y por vivir. Pero también sonrío porque me parece mentira. Porqué recuerdo el miedo que sentí al tomar la decisión. Porque recuerdo como me temblaban las piernas y el alma. Porque recuerdo que por mucho que lo valoré, nunca pensé en todo lo bueno que podría aparecer en mi camino. Este camino que hoy camino paso a paso. Sin prisas. Porque el viaje SIEMPRE continúa… y lo mejor aún está por venir. #vivirparaviajar #playa #5añosviajando #viajeindefinido #12vp

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La falta de rutina tiene un efecto curioso, casi inesperado. Un efecto, que a veces, te cuesta explicar. Te hace sentir que el tiempo se detiene. Te obliga a vivir en el instante. Te regala momentos tan extraordinarios, que incluso, te cuesta creer que han ocurrido de verdad.

Es divertido sorprenderte a ti mismo recordando algo y pensando mientras sonríes:

“¡Wow! ¡Es verdad, yo estuve ahí! ¡Viví ese momento!”

Esta es la sensación que tengo al releer los resúmenes viajeros que escribo de vez en cuando. Como el del 2015, el año en el que aprendí el valor del tiempo;  o muy especialmente, el del 2017, el año en el que decidí “decir sí a todo, pero sin compromiso”.

Esto ha hecho que conforme me más me adentro en esta vida de viaje continuo, más intento el vivir experiencias diferentes. Y este 2018 ha estado lleno de ellas. Aunque al mirarlo en perspectiva, ha sido en gran parte gracias al haber añadido un nuevo componente a mis viajes: Ayudar.

2018 quedará en el recuerdo como el año en el que comencé con este proyecto solidario

Estoy seguro de que el resumen del 2019 estará centrado en lo que esto está suponiendo en mi forma de viajar y de vivir, por lo que ya lo valoraré en su momento. Así que volvamos a los viajes.

¿Cuáles han sido los mejores viajes en 2018?

Resulta muy difícil elegir los mejores viajes dentro de un año que ha sido un viaje continuo. No en vano, además de visitar 6 capitales europeas y varias ciudades españolas, solo en 2018 he cruzado el “charco” que separa América y Europa en 5 ocasiones.

Aun así, quiero hacer el ejercicio de separar “intervalos” dentro de este año tan especial y solidario. Los que listo a continuación son los que considero los mejores viajes de un año en el que he pasado fuera de España más de 9 meses. Me ha costado tanto elegirlos, que no están en orden de importancia, si no cronológico.

2 meses en Brasil: Carnaval en Rio y laboratorio de Viaja, Disfruta y Ayuda

Mi segundo viaje a Brasil comenzó como el primero, con una propuesta por parte de mi gran amigo Xande. Pero esta vez, además de volver a disfrutar de un verano a la deriva brasilera, la idea era poner en práctica lo que hasta el momento solo era una teoría en lo referente a Viaja, Disfruta y Ayuda, además de disfrutar del famosísimo Carnaval de Rio de Janeiro.

¿El resultado? En los algo más de dos meses que pasé en mi segunda visita al país más grande de Latinoamérica, pude comprobar que Brasil es un país complicado para ayudar, pero a pesar de eso, el balance fue más que positivo.

Pude conocer varias ONGs que se ajustaban a lo que estoy buscando para mi proyecto (organizaciones que necesiten algún tipo de ayuda material y/o requieran de voluntarios): Casa do Caminho cerca de Rio de Janeiro, Projetos Amigos das Crianças en Sao Paulo (está no la pude conocer en persona, pero ha sido en la que ha habido los primeros voluntarios gracias a mi proyecto) y Amor Pra Down en Balneario Camboriú, donde vive mi amigo Xande, y donde pasé la mayoría del tiempo.

Además de esto, y con la excusa de estar cerca de la ONG Centro de Integração, Valorização e Ajuda (IVA), visité Ilha Grande y también pasé unas dos semanas en Florianópolis, trabajando en la web, y recorriendo esta preciosa isla surfera.

No hay que olvidarse de la parte del disfruta 😎

Estuve en Brasil entre el 6 de Febrero y el 2 de Abril, cuando regresé a España para atender unos asuntos personales y recibir el reconocimiento como finalista al Premio Blog Responsable de 2018.

 

Road Trip Mediterráneo: 5 semanas de reencuentros y descubrimientos entre Málaga e Italia

Llevaba ya algún tiempo queriendo agarrar a “morenito”, que así se llama mi coche (ya sé… estando tanto tiempo fuera seguramente no merece la pena conservar un coche…) y hacer un viaje por carretera sin ruta, destino o duración determinada.

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¡Te lo debía Morenito! 😎 A pesar de las promesas que te hice, hace ya 10 años, cuando se cruzaron nuestras carreteras… Hemos tenido que posponer todos esos viajes con los que habíamos soñado. . Y es que al poco de que aparecieras en mi vida, me mudé a América 🌎 y desde entonces he estado más "por ahí" que "por aquí". Prueba de ello es que tan sólo hemos hecho juntos 40.000kms en todo este tiempo. Pero casi sin pensarlo, ha llegado el momento de iniciar ese viaje sin ruta, dirección o destino. Ese que empezó hace 3 semanas con la excusa de una visita, y que casi 3.000 kms después, con muchas curvas y muchas vueltas, hoy nos ha llevado a cruzar la frontera Franco Italiana 🇫🇷 🇮🇹 . Hemos recorrido pueblos, ciudades, playas, montañas, lagos, ríos, viñedos y campos de lavanda. Paisajes que se están guardando en mi memoria, junto con la sonrisa que me produces al conducirte. ¿Hasta dónde llegaremos? No lo sé… 😅 ¡Pero gracias Morenito! Ahora me río de las voces que me recomendaban que me deshiciera de ti. ******** Estoy haciendo un viaje en carretera de esos en los que lo único que me preocupa (y poco)… Es dónde poner la tienda de campaña. ¿Y a ti? ¿Te gustan los viajes por carretera 🛣? ¿Cuál ha sido tu ruta favorita?

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Pero hasta ese momento no se alinearon los dos factores que consideraba necesarios parar disfrutar de esta experiencia: tiempo y compañía. Y de repente, surgió la oportunidad. La primera opción era embarcarnos hacia Marruecos, pero al final, decidimos recorrer la costa mediterránea, ya que me surgieron algunos compromisos, los cuales fueron la excusa perfecta para salir en busca de encuentros y reencuentros con caras conocidas.

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🛣 5.500 kms ⏳ 5 semanas 🌍 5 países Estos son los números de este road trip improvisado que hoy llega a su fin. Muy en resumen: He recorrido la Costa Mediterránea 🏖, desde mi casa 🇪🇸 a Italia 🇮🇹. He cruzado las montañas 🏔 del sur de Francia 🇫🇷, Andorra 🇦🇩 y norte de España. He acampado 🏕️ en preciosos parques naturales 🏞, además de visitar algunas ciudades 🏙 con encanto, como lo son Niza, Marsella, Girona, Barcelona, Zaragoza o Cuenca. Pero sobretodo… Me he reencontrado con grandes amigos por todo el camino. Muchas gracias a todos por haberme ayudado 🙂 ¡Y gracias también a morenito 🚗, que se ha comportado como un campeón! Este ha sido uno de esos viajes que serán difícil de olvidar.

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Fue además un viaje en el qué redescubrí las virtudes de viajar en compañía, cuando ésta está en sintonía.

 

3 meses en Ecuador: De Voluntario a #AportaTuGotaEc

Este fue sin duda el viaje más importante del año. Y también, uno de los más importantes de mi vida.

Llegué a Ecuador el 13 de Agosto, con un billete de vuelva a España a los 3 meses, sin más plan que realizar un voluntariado de 2 semanas y con la idea de visitar Perú para hacer otro voluntariado en Iquitos.

La primera semana fue bastante interesante gracias a Marcelo, un viajero que conocí 5 años atrás en España, justo el día en el que comencé el Camino de Santiago. Marcelo me invitó a pasar unos días en su casa, situada en la zona costera de Santa Elena, y gracias a él di una charla en la Universidad de Turismo (donde Marcelo era profesor), hice un avistamiento de ballenas y volé en paramente un par de veces y conocí varios lugares de la costa, como el famosísimo pueblo de Montañita.

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¡Saludos desde Ecuador! 🇪🇨🇪🇨🇪🇨 . Llevo 5 días en la zona costera de Salinas. Tengo que decir que sabía muy poco de Ecuador antes desde llegar, ya que no quería hacerme ninguna idea preconcebida, y por ahora me está sorprendiendo muy positivamente. Estas son las primeras conclusiones: – La comida está muy buena y es económica, especialmente en esta zona donde abundan los pescados y mariscos. – Hay muchas opciones turísticas interesantes: parques naturales, playas, montañas, ciudades interesantes, etc. Además, la vida marina es un espectáculo ya que por ejemplo puedes ver ballenas jorobadas a apenas unos kilómetros de la costa. – La gente es muy amable y te tratan como uno más desde el principio. . Creo que va a ser un muy buen viaje 😎. . ¿Tienes alguna recomendación de Ecuador?

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Después de esta semana de introducción, me dirigí hacia La Unión, en las montañas de la región de Pucará. Destino donde tenía lugar el voluntariado de 2 semanas. Lo que no sabía antes de empezar es que… esa experiencia iba a condicionar no sólo mi viaje indefinido por Ecuador, si no los próximos meses.

Y es que fue una experiencia totalmente memorable, que me dejó con ganas de más, para poder ayudar a más gente. Ese fue el inicio de #AportaTuGotaEC:

Recorrer Ecuador quedaba en un segundo plano. Desde que decidí seguir con el proyecto, lo importante era moverlo lo máximo posible, para recaudar los fondos necesarios para comprar los filtros y poder ayudar a las familias que todavía no tienen agua. En esta web tienes toda la información sobre lo que he estado haciendo, así que no lo voy a ampliar más por aquí. Tan solo destacaré una cosa:

Ha sido increíble el poder compartir esta experiencia con personas a las que quiero

Silvia, Fran y su hermano, vinieron hasta Cuenca, Ecuador; dónde viví durante dos meses, y donde espero poder volver en breve, ya que es un lugar que ha dejado una huella en mi corazón viajero.

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Tengo que reconocer que me gustaste en cuanto te vi. Sin embargo, nunca imaginé lo divertido e intenso que sería vivirte. . Sé que eres consciente de lo atractiva que eres, con tus cuatro ríos, tu cultura, tu turi de día y de noche, tus cuatro estaciones en un mismo día, tus montañas protectoras, tu cajas místico, tu variada gastronomía y tus mojitos en happy hour. . Pero lo que te hace realmente especial no es lo que tienes por fuera, si no por dentro. La sangre que corre por tus venas en forma de personas amables y acogedoras, que te atrapan y te hacen sentir como en casa desde incluso antes de llegar. Y si no que se lo digan a @franlobat . Es tu "zoociedad" quién hace la diferencia. . Me has marcado. Me habéis marcado. Hasta pronto Wilsons. Estoy seguro de que nuestros ríos, nuestras aguas, se volverán a cruzar. . Porque aunque mi viaje SIEMPRE continúa, Cuenca, lo nuestro todavía no ha terminado. . Mientras tanto cuídate, no hagas nada que no haría yo… Sé feliz siempre, y haz feliz a quienes tienen la suerte de tenerte cerca. . Gracias por tanto… El señor del agua

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A pesar de que #AportaTuGotaEC no ha terminado, el viaje por Ecuador tuvo un “parón temporal” el 7 de noviembre, ya que además de tener el billete de vuelta y no poder estar más 90 días (estuve 87) en Ecuador sin solicitar una visa, decidí regresar a España para hacer frente a algo que pude comprobar desarrollando esta iniciativa:

Para gestionar proyectos sociales necesito tener mi propia ONG. Así que ya la estoy constituyendo, para poder continuar con este y otros proyectos.

 

Frio en Europa: Budapest, Bratislava y Viena

Una vez en España de nuevo, decidí aprovechar para atender a varios eventos como el #KLMVuelaSostenible en Barcelona, el “A una hora de Sevilla”, así como hacer una escapada para visitar amigos en Mallorca, lugar donde viví un par de años.

Pero además de esto, y aprovechando los precios de locura que algunas veces ofrece Ryanair, decidí visitar por primera vez algunas capitales europeas.

“¿Qué viajero puede resistirse con vuelos de ida y vuelta a menos de 55 euros?”

Las “afortunadas” fueron Budapest, Bratislava y Viena. Aunque lo que no me esperaba era la compañía que iba a tener en este viaje, y quizás por esto lo destaco tanto dentro del 2018, ya que en un principio pensaba viajar sólo.

Pero… se lo comenté pidiendo consejos a mi amigo Rafa, de Viajes con Humor, ya que recordaba que él había visitado Budapest durante su Erasmus, y al final Rafa terminó comprando el billete incluso antes que yo. Al día siguiente, se lo comenté a José, de El viaje me hizo a mí, y bueno… el resultado fue este:

Con ellos compartí los días en Budapest, tras los cuales continué por mi cuenta hacia Bratislava y Viena.

La verdad es que Budapest fue la ciudad que más me sorprendió, con la que me sentí más conectado, aunque me gustaron las 3.

Frente al parlamento de Budapest. Foto de Rafa Frias, Viajes con Humor

Pero lo que saco de este viaje, además del “poder de convocatoria” para liar a dos amigos, es un recordatorio que espero no olvidar en el futuro:

¡No viajes a sitios en los que haga frio en invierno! Especialmente, sin la ropa adecuada 😉

Aunque fue muy bonito ver nevar en Viena

Pura Vida y Fin de Año en Costa Rica

Termino el listado con el último viaje del año. El que me ha traído al lugar desde donde estoy escribiendo estas líneas: Playas del Coco, Provincia de Guanacaste, en Costa Rica. A pesar de ser el viajes más corto en 2018, ya que llegué el 27 de diciembre, es un viaje a un país especial.

Un país que, por varios motivos, va a ocupar un lugar destacado en mi panorama viajero de 2019 (ya explicaré el motivo), y es que no me van a faltar razones para visitar Costa Rica.

Y bueno, también lo recordaré como un viaje curioso porque compré el billete el día antes de venir. Así que…

PORQUE LA VIDA ESTÁ PARA ESTO. PARA SER ESPONTÁNEO. PARA DISFRUTARLA.

 

A pesar de que ha habido algunos otros viajes, como la escapada a Roma o la visita a Paris para asistir al lollapalooza, estos han sido mis mejores viajes dentro de 2018.

Un año que no pasará al recuerdo como un año más… ya que se han asentado algunas cosas, y han cambiado muchas otras, como para que pase desapercibido.

Gracias 2018. Gracias por tanto. Gracias por todo. Gracias totales.